Advertencia: “el mood navideño” alborota a la cigüeña

De todos los meses del año ninguno como diciembre para aumentar la libido, relajarnos el animo y también agravar el nivel de distracción sobre el uso que le damos a los anticonceptivos, así que presta atención a estas sugerencias para evitar errores de calculo, dramas existenciales y cualquier otro escenario en relación a los embarazos no planeados.

El principal problema que enfrentamos es que todos los horarios cambian durante las fiestas, y esto desajusta los hábitos de alimentación, sueño, toma de píldora, chequeo medico, compra del anticonceptivo, y un largo etc. Así que lo mejor de ser posible, es garantizarte el mínimo de medicamentos necesarios para continuar la toma, o el uso del anticonceptivo sin interrupciones.

También, aumenta el consumo de comidas, y bebidas especialmente las alcohólicas; y esto impacta tanto el desempeño sexual como los limites y controles que mantenemos en relación a la sexualidad; por ejemplo, si el resto del año eres incapaz de aceptar la invitación de algún recién conocido, en estos días quizás entre tanta alegría y compartir, estés mas dispuestas a cerrar con alguna aventura el año que se va. Así que trata de ubicar también alternativas de barrera (preservativo masculino y/o femenino) y llévalas contigo bien cuidadas en el universo de tu cartera, para usarlo siempre y cuando surja la oportunidad.

Si ya has verificado con tu medico que puedes usar cualquier método hormonal, recuerda que en caso de olvidos frecuentes en la toma de la pastilla, la sustitución del parche, colocándote la nueva inyección, etc., o justamente en los casos donde no existió ningún tipo de método anticonceptivo de por medio durante la relación sexual, puedes tener a la mano, la pastilla del día después para prevenir el riesgo de embarazos.

Los fulanos métodos naturales como el ritmo, y el acabar afuera (u odioso coito interruptus), quedan terminantemente prohibidos; porque justamente por todo el desbalance en la rutina que vivimos durante la época de fiestas, aumentan el riesgo de fallo, además de sabotear la diversión y el placer por la incertidumbre que generan.

También, recuerda actualizar con tu médico las vías de contacto en caso de emergencias; porque al aumentar la disponibilidad de tiempo y animo para la intimidad, el roce continuado de los genitales pueden alterar el PH generando infecciones, y síntomas molestos como la famosa “cistitis de luna de miel”.

Finalmente, recuerda aprovechar el cambio en la rutina para cumplir alguna fantasía, capricho sexual, o variación en el guion erótico que les permita disfrutar en términos sexuales antes, durante o después de cualquier actividad social o en familia.