ALERTA DE ORGASMOS

Seamos honestos, nada peor que estar en medio del encuentro sexual completamente perdidos y aturdidos, sintiendo cualquier cantidad de reacciones físicas y emocionales; con los sentidos activados y la intuición a punto de desmayo, tratando de descifrar si efectivamente lo que creemos que viene es un orgasmo, o si luego de tanta revolución nos quedamos justo en la acera de enfrente.

Por supuesto, creo que cada cuerpo reacciona de una forma particular y bien distinta, inclusive podemos percibir cambios en ese mismo cuerpo a lo largo de diferentes días, parejas y hasta practicas sexuales; así que más allá de recapitular una lista de reacciones físicas, a continuación te describo algunas señales antes, durante y después de experimentar un orgasmo, esperando te sirvan de guía para trazar tu ruta.

Antes:

  • Tienes todos tus sentidos a flor de piel, te entusiasma cualquier indirecta a compartir íntimamente y sientes que cada contacto con el objeto de tu deseo va calentando motores.
  • Antes del encuentro te bañas, vistes, maquillas, y hasta ubicas información, aliados y cualquier consejo que puedas agregar para aumentar la probabilidad de éxito.
  • Vives entre la realidad y el mundo de las fantasías sexuales, perdida en el limbo erótico imaginando ¿qué pasará?, ¿cómo lo toco?, ¿cómo me tocará?, ¿dónde será?, ¿le gustará?, ¿olerá rico?, ¿cómo me visto?, ¿me gustará?, ¿me quiere, ¿no me quiere?…Etc.

Durante:

  • En tu cuerpo, más allá de la serie de reacciones físicas, neurológicas y hormonales propias de la respuesta sexual, sientes que todas las partes comienzan a conectarse y trabajan en armonía perfecta para lograr acoplar los genitales; de hecho, tus genitales casi gritan para que comience el vaivén sexual.
  • Además de sentir todo tu cuerpo activado y sensible pueden palpar la lubricación, también se dilata la entrada de la vagina (invitando a ser estimulada en su interior), y hasta comienzan a entumecerse los pezones, y acalambrarse (dependiendo de la posición) piernas, pies, rodillas y cualquier otro músculo que quizás hasta ahora desconocías que estaba trabajando a favor de tu placer sexual.

Después:

  • Y luego de experimentar el momento de máximo placer (como especie de subidón a nivel físico) y un poco de desconexión mental (literalmente tus sentidos se desenchufan por un instante); comienzas a sentir un delicioso bajón, todas las sensaciones en tu cuerpo disminuyen su intensidad, algunas sienten el cuerpo como flotando ligero, libre de toda la tensión y calambres, agotada, bien sudada, y sobre todo despeinada, experimentas cómo todo vuelve a sitio.
  • El desorden de la cama es proporcional al estado de tu cabello, maquillaje y todo el outfit que usaste para la ocasión.

Y en el ambiente reinan unos segundos de relajación total contigo, con tu pareja y con el resto del mundo; algunas reportan hambre, sueño, ganas de conversar y otras más bien desean regalarle al cuerpo un baño para consentirlo, refrescarlo y agradecerle por tanto.